La moral, la obediencia y la opacidad
¿Quién mató al gobernador?
¡FUENTEOVEJUNA, SEÑOR!
Contando con la benevolencia
de Man.
Hace unos cuantos días hice en el blog un comentario acerca
de los “listos” que gobiernan el mundo.
Una reflexión de César Arjona me remite a ese comentario.
El autor establece que los tales “listos” se han educado en
unas instituciones institucionalizadoras del mundo de tal forma que están “institucionalizados”.
Con eso quiero decir que siendo tan listos como son y sabiendo todo lo que
saben corren el riesgo de “perder la conciencia”, en referencia a la famosa “banalización
del mal” de Hannah Arendt. Así termina el autor:
Muchas de las
decisiones que afectan a millones de personas se toman y ejecutan de manera cotidiana
desde posiciones específicas dentro de instituciones concretas con culturas
determinadas. Encontrar a la persona detrás de todas esas capas puede ser difícil.
Pero también es imprescindible para quien de verdad crea en la ética y en la potencia
práctica de los valores.
Un buen primer paso
sería evitar, en estas cuestiones, la referencia a sujetos indeterminados.
Hablar, por ejemplo, de las grandes multinacionales, del sector financiero, o
de los mercados, es ya mal comienzo. En cuestiones éticas los nombres y
apellidos funcionan mejor.
¿QUIÉN DESIGNÓ A
SORIA COMO REPRESENTANTE DE ESPAÑA EN EL BANCO MUNDIAL?
Respuesta para los inseguros:
LA FUNCIÓN PÚBLICA.
¿Responsabilidades?: al
maestro armero.


