Brillante como casi siempre, la columna de Savater de hoy en
El País, merece un comentario.
Definir es ciertamente difícil y, por eso, es normal, que
unas definiciones nos gusten más que otras. La que le gusta hoy a Savater está
muy bien para el caso al que lo aplica. Pero por ello mismo adolece de amplitud
y supone una simplificación tan grande que en definitiva me resulta especialmente
pobre.
Estoy seguro que Savater tiene definiciones que le gusten y
que me gusten a mí más que esta.
Esta “no me gusta”. Es más, me disgusta en cuanto la saques
de contextos como el de Cataluña, España y países determinados y desarrollados.
En cuanto la saques de estos contextos…… ¿la podremos aplicar a Nigeria y, en
general, a casi todos los países de Africa? ¿Tal vez a China? ¿India? Con esas
excepciones ya tenemos a más de la mitad de la población humana en la tierra a
la que hacerlas culpables de su situación. No me parece…... justo ni adecuado.
Me entristece ver a una personalidad como la de Savater tan
liado con el tema de Cataluña que se adhiera a una definición tan pobre. Y que
firme un manifiesto tan pobre de contenido que define una españolidad que tanto
la puede firmar un ciudadano del PSOE como del PP o de Podemos;
incluso un militante de ERC o independentista catalán dispuesto a luchar por la
independencia de Cataluña cumpliendo la legalidad que rige en el Estado
español.
Un manifiesto en el que lo único que se define y defiende es
una cualidad tan concreta como ser español; lo que en el contexto de España es
no decir ni proponer absolutamente nada como no sea pedir "elecciones ya" en la única funcionalidad de "ser español", donde los catalanes también tendrían derecho a voto.
Pero un partido político tiene que definirse por más cosas,
creo yo.
En otros momentos históricos Savater hablaba de “La tarea
del héroe”. Eran otros tiempos, otros pensamientos, otras actitudes.