A una encina podada
"Te hemos podado, árbol,¡qué extraño y singular te alzas!
¡Cómo has padecido cien veces,
hasta quedar tan sólo en ti obstinación y voluntad!
Soy como tú, no rompo con la vida
podada, atormentada,
saco cada día, desde las brutalidades
sufridas, la frente a la luz.
Lo que fue en mí tierno y delicado
lo escarneció el mundo hasta la muerte,
pero indestructible es mi mente,
estoy contento, estoy reconciliado.
Hago brotar, paciente, nuevas hojas
de ramas cien veces astilladas,
y sigo, a pesar del dolor,
enamorado de este loco mundo"
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por opinar.